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Formación para desempleados: la mejor opción para volver al mundo laboral

Formación para desempleados: la mejor opción para volver al mundo laboral

Hoy en día, estudiar es una gran oportunidad y está al alcance de todos gracias a las nuevas tecnologías. En este artículo, te mostramos la importancia de la formación para desempleados y cómo puede cambiar tu vida.

Antiguamente, un trabajo era para toda la vida. La expectativa arraigada en la sociedad era colocarse en una buena empresa, aprender el oficio y mantenerse en ella hasta la jubilación. Si eras muy buen estudiante o tu familia se lo podía permitir, tenías opción a acabar los estudios en alguna universidad y adquirías una diferenciación social notable.

El hecho de tener una formación académica completa te otorgaba incluso el trato de cortesía por gran parte de la sociedad. El título universitario garantizaba un puesto de trabajo bien remunerado de por vida sin tener que seguir formándote.

Necesidad de la formación para desempleados

La formación continua es un término que se ha ido instalando poco a poco en la sociedad. En el pasado, eran pocos los oficios que requerían mantenerse actualizados para ser un buen profesional. El aprendizaje se conseguía en el puesto de trabajo conforme se pasaba de aprendiz a oficial y se iba observando cómo se desenvolvían los compañeros más experimentados.

Lamentablemente, muchos ocultaban sus cartas por miedo a ser superados e incluso verse desplazados, pero como se dice habitualmente “el roce hace el cariño” e incluso el oficial más “duro” tarde o temprano sucumbía a un aprendiz con ganas de aprender.

Los profesionales con estudios universitarios, también podían olvidarse completamente de mantenerse actualizados en su formación, ya que la competencia entre empresas era menor y el mundo no giraba tan rápido como hoy en día. Había, eso sí, unos cuantos oficios que requerían de formación continua para mantenerse a la vanguardia de la técnica y avanzar conforme lo hacía la tecnología.

Es el caso de la medicina, donde conforme avanza el conocimiento se pueden diagnosticar nuevas enfermedades y aplicar eficaces tratamientos. En el caso de ingenieros dependía mucho del sector. Alguien encargado de la producción en una fábrica no se solía molestar en desplazarse a ferias que tenían lugar en Madrid o en el extranjero con una planta que vendía todo lo que era capaz de fabricar.

Eran los años de apertura a Europa y de despegue industrial, donde la mano de obra barata y la calidad media del trabajador español fabricaba unos productos de calidad que eran apreciados en nuestro continente y más allá. Prueba de ello fue la cantidad de multinacionales que decidieron establecerse en suelo español para aumentar sus beneficios. España estaba en vías de desarrollo.

Nuevos tiempos

Por suerte y por desgracia -según como se mire- la vida es cambio y ese tren ya pasó. Hoy en día, muchas de aquellas multinacionales se fueron, nuestro nivel de vida aumentó y el mundo se globalizó. Con ello aumentó la competencia, las oportunidades y el mundo laboral se convirtió en más volátil y exigente. Aparecieron las agencias de empleo, las subcontratas, los ERE, ERTE, la declaración en concurso de acreedores, etc.

Apareció Internet y con él la democratización del conocimiento. Cualquiera podía formarse para ejercer un oficio sin pasar por un centro de estudios, aprender una nueva técnica llevada a cabo en Suecia o comprar una placa solar e instalarla comprando los materiales y las instrucciones en EE. UU. El trabajo comenzó a especializarse y cuando las empresas decidían recortar personal solo los más  preparados se mantenían en ella. El resto eran despedidos y debían recolocarse a través de amigos, familiares o aprender a reinventarse.

Finalmente, llegó una gran crisis que cambió las reglas del juego para todos y provocó un cambio de paradigma en el mercado laboral y en la sociedad. Esta crisis cambió el modelo educativo, la sanidad, la forma de viajar e incluso los hábitos a la hora de realizar la compra. Ahora todos debemos comprender finalmente que la vida es cambio pero también oportunidad.

Tenemos la oportunidad de aprender día a día, de realizar cursos que nos permitan conocer otras formas de pensar, hacer nuevos amigos y abrir nuestra mente y de dedicarnos a lo que siempre habíamos querido porque lo que hacíamos hasta ahora nunca nos gustó.

La formación para desempleados es una herramienta que el sistema pone en manos de la sociedad para la mejora de sus condiciones de vida. Antiguamente el desempleo era visto por el conjunto de la sociedad como un fracaso, un signo de incompetencia y una expulsión del sistema por no aceptar las reglas del juego.

Hoy en día, la formación para desempleados es prácticamente imprescindible, ya que todos hemos pasado por la experiencia de la lista del paro y hemos tenido que lidiar con la incómoda tarea de vendernos ante un posible contratador en una entrevista personal. Es parte de nuestra realidad que nuestra empresa decida prescindir de nosotros por motivos de producción, o seamos nosotros mismos los que decidimos dejar un trabajo que nos hace profundamente infelices antes de perder la salud.

Mediante la formación para desempleados somos capaces de actualizar nuestros conocimientos para continuar trabajando en un sector concreto. Es importante estar atento al mercado laboral, y saber escuchar las tendencias, para descubrir si hay futuro en nuestro sector o nuestra labor va a ser cada día más difícil de desarrollar.

Nuevas tecnologías

Se sabe que en un futuro cercano –por no decir inminente- gran parte de los trabajos manuales serán desarrollados por autómatas. Es importante descubrir si estamos en ese nicho, y podemos aprovechar nuestros conocimientos para aplicarlos en otro sector aun por explotar.

formacion para desempleadosLa robótica es una de las industrias emergentes. Todos los que hemos trabajado en producción hemos visto la silenciosa invasión de las máquinas, que han ido poco a poco ganando terrenos al trabajador clásico de la cadena de producción. Afortunadamente, nadie mejor que este sabe qué se espera de su trabajo y cómo conseguir una alta producción y de calidad. Aplicando esos conocimientos a los autómatas encargados de reemplazar su lugar en la cadena, el antiguo operario tiene la oportunidad de reinsertarse en el mercado laboral tras una formación en robótica o programación.

Este ejemplo, y otros, son una puerta para la esperanza de aquellas personas que sienten que ya no pueden aportar nada a un mercado laboral en constante cambio. Es por eso que la formación para desempleados,puede ser un nuevo camino hacia una nueva oportunidad laboral.

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